{"id":2935,"date":"2022-07-21T06:30:59","date_gmt":"2022-07-21T06:30:59","guid":{"rendered":"https:\/\/mugwortborn.wpengine.com\/project\/episode-nineteen-rupa-form-and-beyond\/"},"modified":"2026-03-29T03:44:12","modified_gmt":"2026-03-29T03:44:12","slug":"episode-nineteen-rupa-form-and-beyond","status":"publish","type":"project","link":"https:\/\/mugwortborn.com\/es\/project\/episode-nineteen-rupa-form-and-beyond\/","title":{"rendered":"EPISODIO DIECINUEVE: Rupa \u2013 la forma y m\u00e1s all\u00e1 de ella"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; admin_label=\u00bbsection\u00bb _builder_version=\u00bb3.22&#8243; hover_enabled=\u00bb0&#8243;][et_pb_row admin_label=\u00bbrow\u00bb _builder_version=\u00bb4.4.8&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; width=\u00bb100%\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb3.25&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_text admin_label=\u00bbText\u00bb _builder_version=\u00bb3.27.4&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243;]<\/p>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de la mayor\u00eda de los profesionales, los tulkus no reciben una descripci\u00f3n de su trabajo. Todo lo que tienen como punto de partida son siglos de expectativas insidiosamente acumuladas y montones de suposiciones injustas. Una vez que un ni\u00f1o ha sido identificado como un \u00abtulku\u00bb (una reencarnaci\u00f3n reconocida de un maestro budista tibetano), se asume de inmediato que mantendr\u00e1 el linaje, sus tradiciones y cualquier legado espiritual que haya heredado invirtiendo todo su tiempo y energ\u00eda en el estudio y la pr\u00e1ctica personal. Cuando los tulkus no est\u00e1n estudiando o practicando, se espera que construyan nuevos templos, impriman libros y encarguen un sinf\u00edn de estatuas y thangkas. En mi caso, una vez me nombraron tulku de Dzongsar Khyentse, se dio por sentado que la tarea de reconstruir Dzongsar Khamje Shedra \u2014que, hasta su destrucci\u00f3n durante la revoluci\u00f3n cultural China, hab\u00eda sido uno de los centros de aprendizaje budista m\u00e1s c\u00e9lebres del T\u00edbet oriental\u2014 recaer\u00eda sobre m\u00ed. Pero como la situaci\u00f3n inestable de Sichuan en aquella \u00e9poca hac\u00eda casi imposible la reconstrucci\u00f3n de la antigua shedra, se fund\u00f3 una nueva en un lugar llamado Bir, en el norte de la India, donde un pu\u00f1ado de lamas tibetanos y sus seguidores hab\u00edan establecido un asentamiento de refugiados tibetanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Bir era un pueblo diminuto y so\u00f1oliento, rodeado de jardines de t\u00e9 y arrozales. Como sus escasas tiendas solo vend\u00edan comida, los lamas ten\u00edan que viajar a Delhi para comprar muchos de los materiales que necesitaban para construir sus templos: clavos, tornillos, papel de lija, pintura, brochas, pegamento, etc. Cuando empezamos a construir la shedra \u2014el Instituto Dzongsar\u2014 a principios de la d\u00e9cada de los 80, ten\u00edamos tan poco dinero que, para evitar pagar habitaciones de hotel, tom\u00e1bamos el autob\u00fas nocturno de la DTC (Corporaci\u00f3n de Transporte de Delhi) a Delhi, hac\u00edamos recados durante el d\u00eda y luego tom\u00e1bamos el mismo autob\u00fas de vuelta a Bir esa noche. Despu\u00e9s de doce horas largas en el autob\u00fas, dando vueltas y revueltas a velocidades inimaginables por v\u00edas que apenas eran reconocibles como carreteras, nos dejaban en Majnu-ka-tilla (MT<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>), temprano la ma\u00f1ana siguiente, donde alquil\u00e1bamos una tonga (un carro tirado por caballos) para que nos llevara a lugares como Chandni Chowk, en la vieja Delhi.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Tanga_carriage-1024x768.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2842\" srcset=\"https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Tanga_carriage-1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Tanga_carriage-300x225.jpeg 300w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Tanga_carriage-768x576.jpeg 768w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Tanga_carriage-1536x1152.jpeg 1536w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Tanga_carriage-2048x1536.jpeg 2048w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Tanga_carriage-510x382.jpeg 510w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Tanga_carriage-1080x810.jpeg 1080w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Tanga_carriage-1280x960.jpeg 1280w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Tanga_carriage-980x735.jpeg 980w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Tanga_carriage-480x360.jpeg 480w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto de Shariful iea <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Fue en uno de esos viajes de compras cuando me top\u00e9 con una estatua de Saraswati de tama\u00f1o natural y de belleza impresionante, que estaba en el escaparate de la tienda de estatuas de Tamil Nadu House. Fundida en la aleaci\u00f3n tradicional de \u00abcinco metales\u00bb<a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> (bronce) al estilo Chola, sus ojos enormes, su \u00abcintura peque\u00f1a como un rayo\u00bb<a id=\"_ftnref3\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a> y sus pechos inimaginablemente voluptuosos \u00abfrescos como capullos de loto reci\u00e9n nacidos\u00bb<a id=\"_ftnref4\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>, a algunos podr\u00edan parecerle un poco exagerados, m\u00e1s parecidos a los de un personaje de c\u00f3mic que a los de una persona real. En la India actual, este estilo de belleza ya no est\u00e1 de moda y apenas se ve. Pero de vez en cuando, si se tiene suerte, se puede ver a una mujer as\u00ed, con una piel oscura y aterciopelada que contrasta con la piel m\u00e1s a la moda y m\u00e1s clara de sus hermanas, con los p\u00e1rpados ennegrecidos por el kohl que enmarcan el blanco brillante de unos ojos con pesta\u00f1as densas que parecen parpadear a c\u00e1mara lenta. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La primera vez que vi la estatua, ni siquiera me plante\u00e9 negociar un precio por ella, porque nos hac\u00eda falta hasta el \u00faltimo c\u00e9ntimo que ten\u00edamos para los clavos, la pintura y las brochas. En cambio, cada vez que iba a Delhi, hac\u00eda un viaje especial a Tamil Nadu House solo para contemplarla a trav\u00e9s del escaparate. Por suerte para m\u00ed, nadie mostr\u00f3 el menor inter\u00e9s en comprarla durante m\u00e1s de una d\u00e9cada, momento en el que mi situaci\u00f3n financiera hab\u00eda mejorado lo suficiente como para poder empezar a pensar en negociaciones. Pero, quiso la suerte que, el d\u00eda que por fin entr\u00e9 en la tienda, decidido a hacer un trato, mi estatua de Saraswati no estuviera all\u00ed. Y aunque no he olvidado ni un solo detalle de su rostro o su forma, la sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida que sent\u00ed aquel d\u00eda me acompa\u00f1\u00f3 durante muchos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>La dinast\u00eda Chola rein\u00f3 en el sur de la India desde la ciudad de Thanjavur, en Tamil Nadu, durante casi cuatro siglos y medio (855-1280). Como escribe la historiadora de arte Vidya Dehejia en su libro <em>The Thief Who Stole My Heart<\/em> (<em>El ladr\u00f3n que rob\u00f3 mi coraz\u00f3n<\/em>):<\/p>\n\n\n\n<p>La realeza Chola demostr\u00f3 ser pol\u00edticamente astuta y ambiciosa; sus reyes y reinas eran refinados y cultos, y estaban muy comprometidos con el ethos religioso del hinduismo, en especial con el culto devoto al dios Shiva. Fomentaron la construcci\u00f3n de templos y patrocinaron algunas de las im\u00e1genes m\u00e1s inspiradoras de sus deidades esculpidas en bronce. No hay nada parecido a estos bronces sagrados en ning\u00fan otro lugar de la India; no existe una tradici\u00f3n paralela de im\u00e1genes procesionales de bronce en el norte, el oeste o el este del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Los seguidores de las religiones monote\u00edstas y los comunistas nunca han entendido la relaci\u00f3n de la India con sus deidades. Incluso el lenguaje que usan para describir las estatuas sagradas de la India es denigrante; las estatuas son \u00ab\u00eddolos\u00bb y la devoci\u00f3n se reduce a \u00abidolatr\u00eda\u00bb. La destrucci\u00f3n de esos \u00eddolos fue su excusa para saquear y destruir tant\u00edsimos templos de Asia, como si sus cruces, medias lunas y estrellas, y sus martillos y hoces no fueran otra cosa que los objetos de su propia forma de idolatr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Si tan solo pudieran entender que el nuestro es un camino parad\u00f3jico. Como dijo el responsable de este camino, el hombre que conocemos como el Buda:<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">Aquellos que me ven como una forma,\naquellos que me oyen como un sonido,\nhan emprendido un camino equivocado. \nTales personas no me ven de verdad.<a id=\"_ftnref5\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a><\/pre>\n\n\n\n<p>Las im\u00e1genes sagradas del budismo, en especial las del budismo t\u00e1ntrico, no son solo s\u00edmbolos que representan lo divino. No importa lo inconmensurablemente peque\u00f1a o lo inconmensurablemente grande que sea una cosa, todo lo que podemos ver, tocar, oler y o\u00edr se encuentra dentro de la esfera de la deidad, a veces conocida como \u00abrupakaya\u00bb. Por lo tanto, establecer una conexi\u00f3n con el rupakaya (la esfera de la forma) es el objetivo del aspirante a <em>tantrica<\/em>, ya que le liberar\u00e1 de su fijaci\u00f3n con el tama\u00f1o, el color, la forma, etc. Pero solo puedes alcanzar esa meta avanzando poco a poco. Al igual que al beber una gota de agua de mar puedes afirmar que has bebido del oc\u00e9ano, un aspirante a <em>tantrica<\/em> puede afirmar que ha tenido una experiencia directa de la esfera de la deidad usando nada m\u00e1s que una diminuta estatua o pintura.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque nac\u00ed en lo alto de las monta\u00f1as del Himalaya, en But\u00e1n, me desarraigaron muy r\u00e1pido y me desplazaron por el norte de la India durante gran parte de mi infancia. Por eso, hasta que no cumpl\u00ed cerca de 40 a\u00f1os no consegu\u00ed visitar el sur. Para entonces, calvo, de mediana edad y astuto, ten\u00eda la suficiente experiencia en la vida para saber que si compraba una estatua de Saraswati en una tienda, incluso en la m\u00e1s cara de la India, me estar\u00eda conformando con la segunda mejor opci\u00f3n. En lugar de ello, opt\u00e9 por hacer las cosas bien, que en este caso fue encargar mi estatua a una reputada fundici\u00f3n del sur de la India. Unas semanas despu\u00e9s de enviar mi solicitud de una estatua de tama\u00f1o natural de Saraswati al maestro escultor, me invitaron a visitar su fundici\u00f3n en los frondosos bosques de cocoteros cerca de Tanjore, en Tamil Nadu, en una fecha propicia determinada por sus astr\u00f3logos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al haber crecido en el norte de la India, donde los invasores mongoles y los colonizadores brit\u00e1nicos hab\u00edan inyectado matices de sus propias peculiaridades en la cultura, ten\u00eda curiosidad por ver el sur y ganas de experimentar la India de los Vedas. Por eso decid\u00ed que, de camino a la fundici\u00f3n, aprovechar\u00eda para echar un vistazo a algunas de las grandes ciudades del sur de la India, como Chennai, Tirupati y Pondicherry.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta aquel entonces, inmerso en el estudio de la filosof\u00eda y la pr\u00e1ctica del budismo tibetano, no hab\u00eda podido m\u00e1s que rascar la superficie de la rica cultura india. Como la mayor\u00eda de los tibetanos, las pel\u00edculas de Bollywood y la cocina tandoori eran los \u00fanicos aspectos de la cultura india a los que hab\u00eda estado expuesto. Mir\u00e1ramos donde mir\u00e1ramos, se agolpaban monta\u00f1as de carteles pintados a mano, algunos de seis pisos de altura, anunciando pel\u00edculas populares como Sholay (1975), Bobby (1973) y Guddi (1971). En Diwali, en bodas indias, en las teter\u00edas y en cualquier lugar que se considerara \u00absuelo indio\u00bb, las canciones de Bollywood sonaban a todo volumen en las radios, en los equipos de alta fidelidad y en los televisores, \u00a1y nos encantaban! Pero entonces, \u00bfqu\u00e9 otra opci\u00f3n ten\u00edamos?<\/p>\n\n\n\n<p>Mis contempor\u00e1neos nunca han entendido mi fascinaci\u00f3n por la cultura y la tradici\u00f3n indias antiguas ni por qu\u00e9 admiro a personas como Mallikarjun Mansur y Bhimsen Joshi. Yo atribuyo mi inter\u00e9s a una conexi\u00f3n k\u00e1rmica. El karma siempre juega un papel muy importante en lo que nos gusta o nos disgusta. \u00bfPor qu\u00e9, si no, habr\u00eda estado dispuesto a esperar durante horas bajo un calor sofocante para escuchar a gigantes como Mallikarjun Mansur y al gran cantante pakistan\u00ed Nusrat Fateh Ali Khan actuar en la Tumba de Humayun en Delhi? No fue la influencia de las personas cercanas a m\u00ed en aquella \u00e9poca, porque todas ellas eran totalmente ajenas a la cultura y la filosof\u00eda indias. Y yo no me cri\u00e9 en una galer\u00eda de arte. As\u00ed que mi inter\u00e9s debi\u00f3 de surgir por un v\u00ednculo k\u00e1rmico.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran maestro sakya y uno de los pilares de las ense\u00f1anzas de Lamdre, Khyentse Wangchuk (1524-1568), dec\u00eda que su esp\u00edritu se elevaba cada vez que ve\u00eda algo que se pareciera en lo m\u00e1s m\u00ednimo al dhal o a un chapati, y que el simple hecho de ver a un yogui indio, un <em>dzoki<\/em>, siempre le alegraba el d\u00eda. Tal vez, especul\u00f3, \u00bfhabr\u00eda sido un indio en una de sus vidas anteriores? Lo que me hace preguntarme si mi amor casi irracional por casi todo lo indio, y mi convicci\u00f3n de que lo que los brit\u00e1nicos hicieron a la India simplemente no estuvo bien, son el resultado k\u00e1rmico de haber sido un punkhawallah de la \u00e9lite india bajo el Raj brit\u00e1nico.<\/p>\n\n\n\n<p>Al poco tiempo, unos atentos amigos empezaron a darse cuenta de lo mucho que admiraba la danza y la m\u00fasica cl\u00e1sica de la India. Por suerte, uno de ellos conoc\u00eda a una famosa actriz y bailarina de Bollywood que viv\u00eda en Chennai, la magn\u00edfica Vyjayanthimala. No s\u00e9 exactamente qu\u00e9 le dijo, pero de alguna manera mi amable amigo consigui\u00f3 convencer a Vyjayanthimala para que me concediera una audiencia, y por fin hice mi primer viaje a Chennai.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Vyjayanthimala-680x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2850\" style=\"width:340px;height:512px\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Vyjayanthimala<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Chennai alberga una de las tradiciones de danza m\u00e1s antiguas de la India, el Bharatanatyam. Cuando llegamos, las calles estaban llenas de chicas j\u00f3venes con trajes de baile tradicionales de camino a sus clases de danza. Era un espect\u00e1culo cautivador que me hizo estar a\u00fan m\u00e1s decidido a asistir a todas las actuaciones de danza, recitales, conciertos de m\u00fasica cl\u00e1sica, espect\u00e1culos y talleres que pudiera durante nuestra estancia. Fue una \u00e9poca m\u00e1gica.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda que Vyjayanthimala accedi\u00f3 a reunirse conmigo, me dirig\u00ed a su casa, en pleno centro de Chennai, y llam\u00e9 a la puerta. Un hombre mayor, que deb\u00eda ser su marido, me hizo pasar al sal\u00f3n. Vyjayanthimala me recibi\u00f3 con la m\u00e1s amplia y c\u00e1lida de las sonrisas. Era una persona muy simp\u00e1tica, pero tambi\u00e9n curiosa por saber por qu\u00e9 este extra\u00f1o hombre medio butan\u00e9s y medio tibetano hab\u00eda insistido en conocerla. Casi pod\u00eda o\u00edrla pensar: \u00ab\u00bfQu\u00e9 puede querer de m\u00ed?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio, solo ten\u00eda ojos para Vyjayanthimala, que estaba radiante. Pero una vez que fui consciente de mi entorno, me di cuenta de que nada en la casa hab\u00eda sido cambiado o remodelado desde su construcci\u00f3n. Era como retroceder a una \u00e9poca en la que ni IKEA ni Fendi Casa eran siquiera un destello en los ojos de sus fundadores. Los muebles eran viejos y pesados, pero estaban cuidados con cari\u00f1o, y los paneles de madera dura brillaban con una c\u00e1lida p\u00e1tina de cera de abeja.<\/p>\n\n\n\n<p>Vyjayanthimala me ofreci\u00f3 el habitual vaso de agua y t\u00e9 indio mientras nos acomod\u00e1bamos para hablar. Al cabo de unos minutos, nuestra conversaci\u00f3n se vio interrumpida por el mugido de una vaca, el \u00faltimo sonido que pens\u00e9 que oir\u00eda en un barrio tan urbanizado y acomodado. A menudo he visto vacas durmiendo tranquilamente en tiendas de seda y alfombras con aire acondicionado en varias partes de la India, pero una vaca en la casa de Vyjayanthimala era impensable.<\/p>\n\n\n\n<p>Al notar que me fijaba en la vaca, Vyjayanthimala abri\u00f3 una ventana. Y all\u00ed, en su jard\u00edn, hab\u00eda cuatro o cinco vacas rumiando heno pl\u00e1cidamente. \u00abEstas son mis vacas\u00bb, me dijo con naturalidad. \u00abLas criamos principalmente por la leche que ofrecemos durante las pujas, pero tambi\u00e9n hacemos nuestra propia mantequilla, suero de leche y paneer\u00bb. Mientras hablaba, el inconfundible aroma a esti\u00e9rcol de vaca se insinuaba a trav\u00e9s de la ventana abierta y llen\u00f3 la habitaci\u00f3n, pero ella apenas lo not\u00f3. Al pensar en los a\u00f1os transcurridos, siento nostalgia por ese estilo de vida gentil, c\u00f3modo y pr\u00e1ctico.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde Chennai, condujimos durante ocho horas a trav\u00e9s de bosques de cocoteros y plantaciones de pl\u00e1tanos. Justo antes del almuerzo llegamos a un pueblo cercano a la fundici\u00f3n. Como en tantos lugares de la India, era como si el tiempo se hubiera detenido. Las vacas vagaban por todas partes y en mayor n\u00famero que las que vemos en el norte. En el centro de la aldea hab\u00eda un hermoso y profundo estanque donde se ba\u00f1aban los habitantes. En casi todos los escalones de las puertas de la aldea se hab\u00edan dibujado intrincados patrones de rangoli<a id=\"_ftnref6\" href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>, que nunca se borraban, sino que simplemente se repasaban cada ma\u00f1ana. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"827\" src=\"https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/RangolikolamchennaiTamil_Nadu382-1024x827.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2858\" style=\"width:512px;height:414px\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Un rangoli de Tamil Nadu, que en tamil se conoce como <em>kolam<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de presentarnos a nuestro anfitri\u00f3n y almorzar con la familia, decid\u00ed explorar el pueblo. Al pasar por delante de las puertas abiertas de un bungalow cercano, reconoc\u00ed a uno de los hijos de nuestro anfitri\u00f3n que parec\u00eda estar pintando algo en el suelo. Al acercarme un poco m\u00e1s, me di cuenta de que era una pintura de Kali Devi de tama\u00f1o mayor al natural. La imagen estaba magn\u00edficamente dibujada y los colores eran deslumbrantes. Le deb\u00eda haber llevado horas. Lo observ\u00e9 durante uno o dos minutos, y luego segu\u00ed mi camino por el pueblo, bajo la sombra de los cocoteros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una media hora m\u00e1s tarde, cuando volv\u00eda a nuestra casa de acogida, el sonido de los c\u00e1nticos en s\u00e1nscrito y el ta\u00f1ido de las campanas de la puja llamaron mi atenci\u00f3n. Me encanta escuchar los shlokas s\u00e1nscritos y los sonidos que acompa\u00f1an a las pujas indias, as\u00ed que dej\u00e9 que mis o\u00eddos me guiaran hasta el bungalow por el que hab\u00eda pasado antes. La pintura de Kali Devi estaba terminada y un sacerdote sosten\u00eda ahora una l\u00e1mpara y algo de incienso mientras realizaba una puja de ofrenda. Me sent\u00e9 tranquilamente a observar hasta que la puja termin\u00f3 y borraron la pintura. M\u00e1s tarde me contaron que la familia de nuestro anfitri\u00f3n hab\u00eda realizado este ritual a diario durante varias generaciones, y que nunca se hab\u00edan perdido un d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquella noche, tumbado en un duro lecho de cocoteros, o\u00ed el repiqueteo de grandes gotas de lluvia que ca\u00edan sobre los plataneros y los cocoteros. Mientras escuchaba, inhal\u00e9 el aroma a tierra mojada mientras la lluvia empapaba la tierra, y pens\u00e9: \u00abEl mundo deber\u00eda pagar a la India para que se quedara como est\u00e1, para demostrar a las generaciones futuras que hay otra forma de vivir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente nos levantamos mucho antes del amanecer para acudir a nuestra cita en la fundici\u00f3n. Cuando llegamos, el equipo de artesanos ya estaba trabajando, la mayor\u00eda de ellos casi desnudos, con sus mundus[<a id=\"_ftnref7\" href=\"#_ftn7\">7]<\/a> recogidos en la cintura. Bajo un techo casi al descubierto con pilares, iluminado por una mezcla de molestas barras de ne\u00f3n y antiguas l\u00e1mparas de aceite colgantes (que codici\u00e9 al instante), hab\u00eda grupos de moldes y estatuas en distintas fases de fabricaci\u00f3n. Algunas de las figuras estaban reci\u00e9n sacadas de sus moldes, otras estaban a medio terminar y algunas solo necesitaban ser pulidas. Un hombre carism\u00e1tico de unos setenta a\u00f1os, que desprend\u00eda una terrible autoridad, estaba evidentemente a cargo de toda la operaci\u00f3n: todo el equipo le tem\u00eda. Era el maestro escultor. Como no hablaba ni hindi ni ingl\u00e9s, encontramos un intermediario que entend\u00eda ambos idiomas y pudo traducir todo lo que dec\u00edamos al tamil.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque en aquel momento no ten\u00eda ni idea de qu\u00e9 estaba ocurriendo<a id=\"_ftnref8\" href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>, m\u00e1s tarde me dijeron que el maestro escultor hab\u00eda esculpido una estatua de cera de Saraswati de la que se hab\u00eda sacado un molde. Aquella ma\u00f1ana, el molde hab\u00eda sido enterrado en la tierra, dejando un hueco para que se vertiera el metal fundido, y se hab\u00edan dispuesto guirnaldas de flores a su alrededor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El maestro escultor me indic\u00f3 que me sentara junto al hoyo mientras empezaba a entonar shlokas en s\u00e1nscrito, deteni\u00e9ndose solo para gritarle a sus j\u00f3venes ayudantes vestidos con mundis. De vez en cuando, cerraba los ojos en se\u00f1al de oraci\u00f3n durante lo que parec\u00eda un largo rato. Solo entonces me di cuenta de que este hombre no se limitaba a dirigir un negocio. Para \u00e9l, hacer estatuas de deidades era algo m\u00e1s que un medio de vida, y un asunto mucho m\u00e1s importante que simplemente mantener vivo el m\u00e9todo de cera perdida de crear estatuas de bronce. Para \u00e9l, su arte era su camino espiritual, su pr\u00e1ctica espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando termin\u00f3 el ritual, el sol ya hab\u00eda salido, y sus rayos se filtraban a trav\u00e9s de las hojas de coco y de pl\u00e1tano mientras los patrones de verdes y de naranjas brillantes jugaban a nuestro alrededor. El resultado del ritual fue desordenado y hermoso.<\/p>\n\n\n\n<p>Me qued\u00e9 con la impresi\u00f3n de que el proceso de fabricaci\u00f3n de estatuas de estilo Chola no hab\u00eda cambiado mucho a lo largo de los siglos. Las figuras producidas por esta fundici\u00f3n del sur de la India, del siglo XXI, se hac\u00edan usando exactamente las mismas t\u00e9cnicas que se empleaban hace mil a\u00f1os para fabricar los famosos bronces de Chola que ahora llenan los museos del mundo. Por un momento, fue como si todos los antiguos artistas y artesanos de estatuas de bronce del sur de la India estuvieran all\u00ed con nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Y eso fue todo.<\/p>\n\n\n\n<p>El maestro escultor me dijo que la estatua tardar\u00eda unos meses en estar terminada y que tendr\u00eda que ser paciente. Le di las gracias y le pregunt\u00e9 si pod\u00eda echar un vistazo al taller por si encontraba algunas estatuas m\u00e1s peque\u00f1as para regalar a amigos. \u00bfUn peque\u00f1o Ganesh quiz\u00e1s? Y a\u00f1ad\u00ed, con los ojos fijos en las gloriosas l\u00e1mparas de aceite que colgaban, si tal vez el maestro escultor me vender\u00eda algunas de sus l\u00e1mparas.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de llegar a un acuerdo por dos l\u00e1mparas, me pase\u00e9 por el taller. En medio de todo el polvo y el caos, alcanc\u00e9 a ver una imagen de Nataraja, Shiva danzante, el Se\u00f1or de la Danza, y al instante supe que era especial, un sentimiento que los budistas dir\u00edan que surge de mi conexi\u00f3n con esta deidad. No pod\u00eda apartar los ojos de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">Lleva un pendiente de mujer en una oreja; \nmontado sobre su toro, \ncoronado con la luna creciente blanca y pura, \nsu cuerpo embadurnado de cenizas de la hoguera, \nes el ladr\u00f3n que me rob\u00f3 el coraz\u00f3n.<a id=\"_ftnref9\" href=\"#_ftn9\">[9]<\/a><\/pre>\n\n\n\n<p>Ni siquiera se me pas\u00f3 por la cabeza negociar el precio de esta magn\u00edfica deidad. Pero al ver que me interesaba esta imagen, mis amigos y asistentes empezaron a negociar con el maestro escultor. Para sorpresa de todos, declar\u00f3 con tranquilidad que la estatua no estaba en venta. \u00abHe hecho este Nataraja para m\u00ed\u00bb, dijo. As\u00ed que mis amigos cambiaron de t\u00e1ctica y le rogaron que nos vendiera la estatua a cualquier precio. Mientras tanto, yo miraba a Nataraja.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando por fin apart\u00e9 los ojos de la imagen, me volv\u00ed para mirar al maestro escultor. Tal vez mi entusiasmo por Nataraja despert\u00f3 la compasi\u00f3n del escultor porque, por primera vez desde que llegamos, me sonri\u00f3. Un momento despu\u00e9s, acept\u00f3 venderme la estatua. En ese momento podr\u00eda haber aprovechado mi entusiasmo y pedir una suma exorbitante, pero no lo hizo. Se limit\u00f3 a decir su precio habitual. As\u00ed es la dignidad y la integridad de un verdadero artista y un devoto.<\/p>\n\n\n\n<p>Shiva tambi\u00e9n es conocido como Mahadeva y, en la tradici\u00f3n tibetana, Mahadeva es un protector del Budadharma. Muchos sutras incluyen a Shiva entre los que escucharon las ense\u00f1anzas del Buda hace 2.500 a\u00f1os, por lo que podemos pensar en \u00e9l como nuestro hermano del Dharma.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios miembros de mi familia son muy aficionados a Mahadeva y hacen todo lo posible por conocerlo mejor. Como siempre en el hipnotizante mundo del Tantra, uno es todo y todo es uno, lo malo es bueno y lo bueno es malo, el amo es el esclavo y el esclavo es el amo. As\u00ed como Mahadeva puede encontrarse en la sede del poderoso Vajrakumara, tambi\u00e9n puede verse como Avalokiteshvara. En Chim\u00e9 Phagme Nyingtik, una de las m\u00e1s c\u00e9lebres del tesoro de ense\u00f1anzas de Jamyang Khyentse Wangpo, la deidad principal es Arya Tara y su consorte no es otro que Nataraja.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se cuentan muchas historias fascinantes sobre las travesuras de Shiva y sobre su gran poder y compasi\u00f3n. En especial intrigantes son las historias sobre por qu\u00e9, c\u00f3mo y cu\u00e1ndo \u00e9l, como Nataraja (traducido vagamente como el Se\u00f1or de la Danza) bail\u00f3 su interminable danza. \u00c9sta es una de esas f\u00e1bulas:<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">Hoy, Se\u00f1or, concede mi deseo \nToma la forma de un bailar\u00edn, \ny mu\u00e9strame tu danza. \n<\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">\u00a1No sabes lo que est\u00e1s pidiendo! \nHabr\u00e1 problemas. No me pidas que baile. \n<\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">Si bailo \nGotas de n\u00e9ctar se derramar\u00e1n de la luna en mi frente \nY la piel de tigre que llevo puesta cobrar\u00e1 vida. \nEse tigre Te asustar\u00e1. \n<\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">Si bailo \nLas serpientes que son mis adornos se desenredar\u00e1n de sus lugares \nY se deslizar\u00e1n por el suelo \nEntonces atacar\u00e1n al pavo real mascota de tu hijo. \n\nSi bailo \nEl Ganges en mi cabello se derramar\u00e1 por el suelo \nSe convertir\u00e1 en un arroyo de mil cabezas. \n\u00bfQui\u00e9n puede juntarlo de nuevo? \n\nSi bailo \nTodos los campos de cremaci\u00f3n cobrar\u00e1n vida \nLos esqueletos comenzar\u00e1n su baile. \nY eso te asustar\u00e1 Gauri. \n<\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">Aun as\u00ed, por amor a todos los seres, \ny para conceder tu deseo, \nBailar\u00e9. \n<\/pre>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, Saraswati se encuentra en mi jard\u00edn, rodeada de flores, insectos y una infinidad de p\u00e1jaros subtropicales del Himalaya con y sin nombre, y Nataraja est\u00e1 en el patio interior de mi casa. En algunos templos antiguos de la India se realizan elaborados rituales para estas estatuas, que incluyen rituales para despertar a la deidad, para ofrecerle abluciones matutinas, para ofrecerle cada comida, y rituales nocturnos para ofrecerle danza y m\u00fasica. Aunque solo puedo hacer oraciones de aspiraci\u00f3n para que, en innumerables vidas, pueda seguir el ejemplo de estos templos, intento asegurarme de que cada d\u00eda se hagan al menos una o dos ofrendas rituales a ambas im\u00e1genes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"575\" src=\"https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SARASWATI_6239-1024x575.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2882\" srcset=\"https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SARASWATI_6239-1024x575.jpeg 1024w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SARASWATI_6239-300x168.jpeg 300w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SARASWATI_6239-768x431.jpeg 768w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SARASWATI_6239-1536x862.jpeg 1536w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SARASWATI_6239-2048x1150.jpeg 2048w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SARASWATI_6239-1080x606.jpeg 1080w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SARASWATI_6239-1280x719.jpeg 1280w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SARASWATI_6239-980x550.jpeg 980w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SARASWATI_6239-480x269.jpeg 480w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Saraswati en el jard\u00edn de Khyentse Rinpoche. Foto de Tejal Shah.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Bir es especialmente h\u00famedo durante la estaci\u00f3n de los monzones y, hace unos a\u00f1os, mis asistentes se alarmaron mucho al descubrir que dos serpientes muy grandes y venenosas viv\u00edan en mi casa y en sus alrededores. Un ej\u00e9rcito de monjes butaneses, tibetanos y de asistentes invadieron mi casa blandiendo palos, con la intenci\u00f3n de acorralar a las serpientes, encerrarlas en un saco y luego liberarlas en alg\u00fan lugar lejos del Labrang. Su argumento era que las serpientes venenosas son peligrosas y que ten\u00edan que pensar no solo en mi seguridad, sino en la de todos los que viv\u00edan y trabajaban cerca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las cuatro mujeres indias de la zona que cuidan mi santuario, limpian mis habitaciones y arreglan mi jard\u00edn estaban totalmente desconcertadas por todo el alboroto. \u00ab\u00a1Pero siempre habr\u00e1 serpientes en casa de guru-ji! \u00a1Por supuesto! \u00bfD\u00f3nde m\u00e1s podr\u00edan vivir? Es el lugar perfecto para las serpientes, aunque solo sea porque Nataraja, el Se\u00f1or de la Danza, est\u00e1 ah\u00ed mismo, en el patio\u00bb. Para ellas, era obvio que las serpientes \u2014que con la misma facilidad pod\u00edan ser vistas como deidades o como adornos que llevaban las deidades\u2014 sab\u00edan precisamente d\u00f3nde deb\u00edan vivir. Al igual que el pendiente de una mujer pertenece a su oreja, el hogar de una serpiente est\u00e1 con el Se\u00f1or de la Danza. Para ellas, la estatua de Nataraja no es simplemente un s\u00edmbolo del dios Shiva, sino que es Shiva y debe ser tratada como se tratar\u00eda al propio Shiva. Hay que servirle la comida que le gusta, ofrecerle la oportunidad de disfrutar de la m\u00fasica y la danza que le gustan, y debe vivir en una casa limpia y ser bien atendido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Me sent\u00ed avergonzado. Estas mujeres se relacionaron instintivamente con mis estatuas del mismo modo que los practicantes de tantra se deben relacionar con las im\u00e1genes t\u00e1ntricas. Las estatuas sagradas no son meras obras de arte, ni meros s\u00edmbolos o recordatorios de lo divino. La propia estatua, el metal o la piedra que se ha utilizado para hacerla, su altura y su peso, su brillo, incluso el espacio que habita \u2014por tanto, toda la casa y m\u00e1s all\u00e1\u2014 son la deidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Totalmente avergonzado, les dije en voz baja a los monjes que se fueran. Y eso fue todo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"573\" src=\"https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SHIVA_6085-1-1024x573.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2874\" srcset=\"https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SHIVA_6085-1-1024x573.jpeg 1024w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SHIVA_6085-1-300x168.jpeg 300w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SHIVA_6085-1-768x430.jpeg 768w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SHIVA_6085-1-1536x860.jpeg 1536w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SHIVA_6085-1-2048x1146.jpeg 2048w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SHIVA_6085-1-1080x604.jpeg 1080w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SHIVA_6085-1-1280x717.jpeg 1280w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SHIVA_6085-1-980x549.jpeg 980w, https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SHIVA_6085-1-480x269.jpeg 480w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Nataraja en el patio de la casa de Khyentse Rinpoche.<br>Ambas fotos de Nataraja son de Tejal Shah.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> La colonia tibetana que se encuentra a 5 o 6 kil\u00f3metros al norte del Fuerte Rojo.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn2\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Pa\u00f1cadh\u0101tu (sct.), la aleaci\u00f3n prescrita en los <em>Shilpa Shastras <\/em>para la fabricaci\u00f3n de im\u00e1genes sagradas que tiene aproximadamente un 90% de cobre, un 10% de esta\u00f1o m\u00e1s oro, plata y zinc.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn3\" href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Mi maestro, que gobierna Accirupakkam, muestra dos formas, habiendo tomado como mitad de s\u00ed mismo a la suave muchacha de cintura peque\u00f1a como un rayo. Tiene el pelo enmara\u00f1ado como una masa de oro, en su cuerpo el color de coral marino se mezcla con el tono del fuego, y en la extensi\u00f3n enmarcada por unos hombros como monta\u00f1as gemelas lleva el blanco hilo sagrado y la rica ceniza. 8. Appar IV.8.10<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn4\" href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Estas descripciones fueron utilizadas originalmente por los poetas para describir a Uma, la consorte de Shiva, pero podr\u00edan aplicarse con la misma facilidad a una estatua Chola de Saraswati.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn5\" href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> Extra\u00eddo del <em>Vajracchedik\u0101<\/em>, el <em>Sutra del Cortador de diamantes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn6\" href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> El \u00abRangoli\u00bb es un estilo de arte indio. Se crean patrones en el suelo o en una mesa utilizando, por ejemplo, piedra caliza en polvo, ocre rojo, harina de arroz seca, arena de colores, polvo de cuarzo, p\u00e9talos de flores y piedras de colores. El Rangoli se usa para \u00abiluminar\u00bb o dar la bienvenida a los dioses hind\u00faes al hogar.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn7\" href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> El \u00abMundu\u00bb es un trozo largo de tela que los hombres del Tamil Nadu llevan enrollado en la cintura.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn8\" href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> Para los interesados en el proceso de fundici\u00f3n de bronce a la cera perdida, el siguiente v\u00eddeo corto nos lleva a trav\u00e9s de los pasos. <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=-IJoFq7Hk2s&amp;t=42s\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=-IJoFq7Hk2s&amp;t=42s<\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn9\" href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> Sambandar, Himno 1, Verso 1. Traducci\u00f3n deIndira Peterson, <em>Poems to Shiva: the Hymns of the Tamil Saints <\/em>(Princeton, NJ: Princeton University Press, 1989), p. 270f.<\/p>\n\n\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; admin_label=\u00bbsection\u00bb _builder_version=\u00bb3.22&#8243; hover_enabled=\u00bb0&#8243;][et_pb_row admin_label=\u00bbrow\u00bb _builder_version=\u00bb4.4.8&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; width=\u00bb100%\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb3.25&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_text admin_label=\u00bbText\u00bb _builder_version=\u00bb3.27.4&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243;] A diferencia de la mayor\u00eda de los profesionales, los tulkus no reciben una descripci\u00f3n de su trabajo. 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Todo lo que tienen como punto de partida son siglos de expectativas insidiosamente acumuladas y montones de suposiciones injustas. Una vez que un ni\u00f1o ha sido identificado como un \u00abtulku\u00bb (una reencarnaci\u00f3n reconocida de un maestro budista tibetano), se asume de inmediato que mantendr\u00e1 el linaje, sus tradiciones y cualquier legado espiritual que haya heredado invirtiendo todo su tiempo y energ\u00eda en el estudio y la pr\u00e1ctica personal. Cuando los tulkus no est\u00e1n estudiando o practicando, se espera que construyan nuevos templos, impriman libros y encarguen un sinf\u00edn de estatuas y thangkas. En mi caso, una vez me nombraron tulku de Dzongsar Khyentse, se dio por sentado que la tarea de reconstruir Dzongsar Khamje Shedra \u2014que, hasta su destrucci\u00f3n durante la revoluci\u00f3n cultural China, hab\u00eda sido uno de los centros de aprendizaje budista m\u00e1s c\u00e9lebres del T\u00edbet oriental\u2014 recaer\u00eda sobre m\u00ed. Pero como la situaci\u00f3n inestable de Sichuan en aquella \u00e9poca hac\u00eda casi imposible la reconstrucci\u00f3n de la antigua shedra, se fund\u00f3 una nueva en un lugar llamado Bir, en el norte de la India, donde un pu\u00f1ado de lamas tibetanos y sus seguidores hab\u00edan establecido un asentamiento de refugiados tibetanos.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Bir era un pueblo diminuto y so\u00f1oliento, rodeado de jardines de t\u00e9 y arrozales. Como sus escasas tiendas solo vend\u00edan comida, los lamas ten\u00edan que viajar a Delhi para comprar muchos de los materiales que necesitaban para construir sus templos: clavos, tornillos, papel de lija, pintura, brochas, pegamento, etc. Cuando empezamos a construir la shedra \u2014el Instituto Dzongsar\u2014 a principios de la d\u00e9cada de los 80, ten\u00edamos tan poco dinero que, para evitar pagar habitaciones de hotel, tom\u00e1bamos el autob\u00fas nocturno de la DTC (Corporaci\u00f3n de Transporte de Delhi) a Delhi, hac\u00edamos recados durante el d\u00eda y luego tom\u00e1bamos el mismo autob\u00fas de vuelta a Bir esa noche. Despu\u00e9s de doce horas largas en el autob\u00fas, dando vueltas y revueltas a velocidades inimaginables por v\u00edas que apenas eran reconocibles como carreteras, nos dejaban en Majnu-ka-tilla (MT<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>), temprano la ma\u00f1ana siguiente, donde alquil\u00e1bamos una tonga (un carro tirado por caballos) para que nos llevara a lugares como Chandni Chowk, en la vieja Delhi.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":2842,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img src=\"https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Tanga_carriage-1024x768.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2842\"\/><figcaption>Foto de Shariful iea <\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Fue en uno de esos viajes de compras cuando me top\u00e9 con una estatua de Saraswati de tama\u00f1o natural y de belleza impresionante, que estaba en el escaparate de la tienda de estatuas de Tamil Nadu House. Fundida en la aleaci\u00f3n tradicional de \u00abcinco metales\u00bb<a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> (bronce) al estilo Chola, sus ojos enormes, su \u00abcintura peque\u00f1a como un rayo\u00bb<a id=\"_ftnref3\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a> y sus pechos inimaginablemente voluptuosos \u00abfrescos como capullos de loto reci\u00e9n nacidos\u00bb<a id=\"_ftnref4\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>, a algunos podr\u00edan parecerle un poco exagerados, m\u00e1s parecidos a los de un personaje de c\u00f3mic que a los de una persona real. En la India actual, este estilo de belleza ya no est\u00e1 de moda y apenas se ve. Pero de vez en cuando, si se tiene suerte, se puede ver a una mujer as\u00ed, con una piel oscura y aterciopelada que contrasta con la piel m\u00e1s a la moda y m\u00e1s clara de sus hermanas, con los p\u00e1rpados ennegrecidos por el kohl que enmarcan el blanco brillante de unos ojos con pesta\u00f1as densas que parecen parpadear a c\u00e1mara lenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La primera vez que vi la estatua, ni siquiera me plante\u00e9 negociar un precio por ella, porque nos hac\u00eda falta hasta el \u00faltimo c\u00e9ntimo que ten\u00edamos para los clavos, la pintura y las brochas. En cambio, cada vez que iba a Delhi, hac\u00eda un viaje especial a Tamil Nadu House solo para contemplarla a trav\u00e9s del escaparate. Por suerte para m\u00ed, nadie mostr\u00f3 el menor inter\u00e9s en comprarla durante m\u00e1s de una d\u00e9cada, momento en el que mi situaci\u00f3n financiera hab\u00eda mejorado lo suficiente como para poder empezar a pensar en negociaciones. Pero, quiso la suerte que, el d\u00eda que por fin entr\u00e9 en la tienda, decidido a hacer un trato, mi estatua de Saraswati no estuviera all\u00ed. Y aunque no he olvidado ni un solo detalle de su rostro o su forma, la sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida que sent\u00ed aquel d\u00eda me acompa\u00f1\u00f3 durante muchos a\u00f1os.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La dinast\u00eda Chola rein\u00f3 en el sur de la India desde la ciudad de Thanjavur, en Tamil Nadu, durante casi cuatro siglos y medio (855-1280). Como escribe la historiadora de arte Vidya Dehejia en su libro <em>The Thief Who Stole My Heart<\/em> (<em>El ladr\u00f3n que rob\u00f3 mi coraz\u00f3n<\/em>):<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La realeza Chola demostr\u00f3 ser pol\u00edticamente astuta y ambiciosa; sus reyes y reinas eran refinados y cultos, y estaban muy comprometidos con el ethos religioso del hinduismo, en especial con el culto devoto al dios Shiva. Fomentaron la construcci\u00f3n de templos y patrocinaron algunas de las im\u00e1genes m\u00e1s inspiradoras de sus deidades esculpidas en bronce. No hay nada parecido a estos bronces sagrados en ning\u00fan otro lugar de la India; no existe una tradici\u00f3n paralela de im\u00e1genes procesionales de bronce en el norte, el oeste o el este del pa\u00eds.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Los seguidores de las religiones monote\u00edstas y los comunistas nunca han entendido la relaci\u00f3n de la India con sus deidades. Incluso el lenguaje que usan para describir las estatuas sagradas de la India es denigrante; las estatuas son \u00ab\u00eddolos\u00bb y la devoci\u00f3n se reduce a \u00abidolatr\u00eda\u00bb. La destrucci\u00f3n de esos \u00eddolos fue su excusa para saquear y destruir tant\u00edsimos templos de Asia, como si sus cruces, medias lunas y estrellas, y sus martillos y hoces no fueran otra cosa que los objetos de su propia forma de idolatr\u00eda.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Si tan solo pudieran entender que el nuestro es un camino parad\u00f3jico. Como dijo el responsable de este camino, el hombre que conocemos como el Buda:<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:verse -->\n<pre class=\"wp-block-verse\">Aquellos que me ven como una forma,\naquellos que me oyen como un sonido,\nhan emprendido un camino equivocado. \nTales personas no me ven de verdad.<a id=\"_ftnref5\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a><\/pre>\n<!-- \/wp:verse -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Las im\u00e1genes sagradas del budismo, en especial las del budismo t\u00e1ntrico, no son solo s\u00edmbolos que representan lo divino. No importa lo inconmensurablemente peque\u00f1a o lo inconmensurablemente grande que sea una cosa, todo lo que podemos ver, tocar, oler y o\u00edr se encuentra dentro de la esfera de la deidad, a veces conocida como \u00abrupakaya\u00bb. Por lo tanto, establecer una conexi\u00f3n con el rupakaya (la esfera de la forma) es el objetivo del aspirante a <em>tantrica<\/em>, ya que le liberar\u00e1 de su fijaci\u00f3n con el tama\u00f1o, el color, la forma, etc. Pero solo puedes alcanzar esa meta avanzando poco a poco. Al igual que al beber una gota de agua de mar puedes afirmar que has bebido del oc\u00e9ano, un aspirante a <em>tantrica<\/em> puede afirmar que ha tenido una experiencia directa de la esfera de la deidad usando nada m\u00e1s que una diminuta estatua o pintura.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Aunque nac\u00ed en lo alto de las monta\u00f1as del Himalaya, en But\u00e1n, me desarraigaron muy r\u00e1pido y me desplazaron por el norte de la India durante gran parte de mi infancia. Por eso, hasta que no cumpl\u00ed cerca de 40 a\u00f1os no consegu\u00ed visitar el sur. Para entonces, calvo, de mediana edad y astuto, ten\u00eda la suficiente experiencia en la vida para saber que si compraba una estatua de Saraswati en una tienda, incluso en la m\u00e1s cara de la India, me estar\u00eda conformando con la segunda mejor opci\u00f3n. En lugar de ello, opt\u00e9 por hacer las cosas bien, que en este caso fue encargar mi estatua a una reputada fundici\u00f3n del sur de la India. Unas semanas despu\u00e9s de enviar mi solicitud de una estatua de tama\u00f1o natural de Saraswati al maestro escultor, me invitaron a visitar su fundici\u00f3n en los frondosos bosques de cocoteros cerca de Tanjore, en Tamil Nadu, en una fecha propicia determinada por sus astr\u00f3logos.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Al haber crecido en el norte de la India, donde los invasores mongoles y los colonizadores brit\u00e1nicos hab\u00edan inyectado matices de sus propias peculiaridades en la cultura, ten\u00eda curiosidad por ver el sur y ganas de experimentar la India de los Vedas. Por eso decid\u00ed que, de camino a la fundici\u00f3n, aprovechar\u00eda para echar un vistazo a algunas de las grandes ciudades del sur de la India, como Chennai, Tirupati y Pondicherry.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Hasta aquel entonces, inmerso en el estudio de la filosof\u00eda y la pr\u00e1ctica del budismo tibetano, no hab\u00eda podido m\u00e1s que rascar la superficie de la rica cultura india. Como la mayor\u00eda de los tibetanos, las pel\u00edculas de Bollywood y la cocina tandoori eran los \u00fanicos aspectos de la cultura india a los que hab\u00eda estado expuesto. Mir\u00e1ramos donde mir\u00e1ramos, se agolpaban monta\u00f1as de carteles pintados a mano, algunos de seis pisos de altura, anunciando pel\u00edculas populares como Sholay (1975), Bobby (1973) y Guddi (1971). En Diwali, en bodas indias, en las teter\u00edas y en cualquier lugar que se considerara \u00absuelo indio\u00bb, las canciones de Bollywood sonaban a todo volumen en las radios, en los equipos de alta fidelidad y en los televisores, \u00a1y nos encantaban! Pero entonces, \u00bfqu\u00e9 otra opci\u00f3n ten\u00edamos?<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Mis contempor\u00e1neos nunca han entendido mi fascinaci\u00f3n por la cultura y la tradici\u00f3n indias antiguas ni por qu\u00e9 admiro a personas como Mallikarjun Mansur y Bhimsen Joshi. Yo atribuyo mi inter\u00e9s a una conexi\u00f3n k\u00e1rmica. El karma siempre juega un papel muy importante en lo que nos gusta o nos disgusta. \u00bfPor qu\u00e9, si no, habr\u00eda estado dispuesto a esperar durante horas bajo un calor sofocante para escuchar a gigantes como Mallikarjun Mansur y al gran cantante pakistan\u00ed Nusrat Fateh Ali Khan actuar en la Tumba de Humayun en Delhi? No fue la influencia de las personas cercanas a m\u00ed en aquella \u00e9poca, porque todas ellas eran totalmente ajenas a la cultura y la filosof\u00eda indias. Y yo no me cri\u00e9 en una galer\u00eda de arte. As\u00ed que mi inter\u00e9s debi\u00f3 de surgir por un v\u00ednculo k\u00e1rmico.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El gran maestro sakya y uno de los pilares de las ense\u00f1anzas de Lamdre, Khyentse Wangchuk (1524-1568), dec\u00eda que su esp\u00edritu se elevaba cada vez que ve\u00eda algo que se pareciera en lo m\u00e1s m\u00ednimo al dhal o a un chapati, y que el simple hecho de ver a un yogui indio, un <em>dzoki<\/em>, siempre le alegraba el d\u00eda. Tal vez, especul\u00f3, \u00bfhabr\u00eda sido un indio en una de sus vidas anteriores? Lo que me hace preguntarme si mi amor casi irracional por casi todo lo indio, y mi convicci\u00f3n de que lo que los brit\u00e1nicos hicieron a la India simplemente no estuvo bien, son el resultado k\u00e1rmico de haber sido un punkhawallah de la \u00e9lite india bajo el Raj brit\u00e1nico.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Al poco tiempo, unos atentos amigos empezaron a darse cuenta de lo mucho que admiraba la danza y la m\u00fasica cl\u00e1sica de la India. Por suerte, uno de ellos conoc\u00eda a una famosa actriz y bailarina de Bollywood que viv\u00eda en Chennai, la magn\u00edfica Vyjayanthimala. No s\u00e9 exactamente qu\u00e9 le dijo, pero de alguna manera mi amable amigo consigui\u00f3 convencer a Vyjayanthimala para que me concediera una audiencia, y por fin hice mi primer viaje a Chennai.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:image {\"align\":\"center\",\"id\":2850,\"width\":340,\"height\":512,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img src=\"https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Vyjayanthimala-680x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2850\" width=\"340\" height=\"512\"\/><figcaption>Vyjayanthimala<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Chennai alberga una de las tradiciones de danza m\u00e1s antiguas de la India, el Bharatanatyam. Cuando llegamos, las calles estaban llenas de chicas j\u00f3venes con trajes de baile tradicionales de camino a sus clases de danza. Era un espect\u00e1culo cautivador que me hizo estar a\u00fan m\u00e1s decidido a asistir a todas las actuaciones de danza, recitales, conciertos de m\u00fasica cl\u00e1sica, espect\u00e1culos y talleres que pudiera durante nuestra estancia. Fue una \u00e9poca m\u00e1gica.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El d\u00eda que Vyjayanthimala accedi\u00f3 a reunirse conmigo, me dirig\u00ed a su casa, en pleno centro de Chennai, y llam\u00e9 a la puerta. Un hombre mayor, que deb\u00eda ser su marido, me hizo pasar al sal\u00f3n. Vyjayanthimala me recibi\u00f3 con la m\u00e1s amplia y c\u00e1lida de las sonrisas. Era una persona muy simp\u00e1tica, pero tambi\u00e9n curiosa por saber por qu\u00e9 este extra\u00f1o hombre medio butan\u00e9s y medio tibetano hab\u00eda insistido en conocerla. Casi pod\u00eda o\u00edrla pensar: \u00ab\u00bfQu\u00e9 puede querer de m\u00ed?\u00bb.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Al principio, solo ten\u00eda ojos para Vyjayanthimala, que estaba radiante. Pero una vez que fui consciente de mi entorno, me di cuenta de que nada en la casa hab\u00eda sido cambiado o remodelado desde su construcci\u00f3n. Era como retroceder a una \u00e9poca en la que ni IKEA ni Fendi Casa eran siquiera un destello en los ojos de sus fundadores. Los muebles eran viejos y pesados, pero estaban cuidados con cari\u00f1o, y los paneles de madera dura brillaban con una c\u00e1lida p\u00e1tina de cera de abeja.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Vyjayanthimala me ofreci\u00f3 el habitual vaso de agua y t\u00e9 indio mientras nos acomod\u00e1bamos para hablar. Al cabo de unos minutos, nuestra conversaci\u00f3n se vio interrumpida por el mugido de una vaca, el \u00faltimo sonido que pens\u00e9 que oir\u00eda en un barrio tan urbanizado y acomodado. A menudo he visto vacas durmiendo tranquilamente en tiendas de seda y alfombras con aire acondicionado en varias partes de la India, pero una vaca en la casa de Vyjayanthimala era impensable.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Al notar que me fijaba en la vaca, Vyjayanthimala abri\u00f3 una ventana. Y all\u00ed, en su jard\u00edn, hab\u00eda cuatro o cinco vacas rumiando heno pl\u00e1cidamente. \u00abEstas son mis vacas\u00bb, me dijo con naturalidad. \u00abLas criamos principalmente por la leche que ofrecemos durante las pujas, pero tambi\u00e9n hacemos nuestra propia mantequilla, suero de leche y paneer\u00bb. Mientras hablaba, el inconfundible aroma a esti\u00e9rcol de vaca se insinuaba a trav\u00e9s de la ventana abierta y llen\u00f3 la habitaci\u00f3n, pero ella apenas lo not\u00f3. Al pensar en los a\u00f1os transcurridos, siento nostalgia por ese estilo de vida gentil, c\u00f3modo y pr\u00e1ctico.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Desde Chennai, condujimos durante ocho horas a trav\u00e9s de bosques de cocoteros y plantaciones de pl\u00e1tanos. Justo antes del almuerzo llegamos a un pueblo cercano a la fundici\u00f3n. Como en tantos lugares de la India, era como si el tiempo se hubiera detenido. Las vacas vagaban por todas partes y en mayor n\u00famero que las que vemos en el norte. En el centro de la aldea hab\u00eda un hermoso y profundo estanque donde se ba\u00f1aban los habitantes. En casi todos los escalones de las puertas de la aldea se hab\u00edan dibujado intrincados patrones de rangoli<a id=\"_ftnref6\" href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>, que nunca se borraban, sino que simplemente se repasaban cada ma\u00f1ana. <\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:image {\"align\":\"center\",\"id\":2858,\"width\":512,\"height\":414,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img src=\"https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/RangolikolamchennaiTamil_Nadu382-1024x827.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2858\" width=\"512\" height=\"414\"\/><figcaption>Un rangoli de Tamil Nadu, que en tamil se conoce como <em>kolam<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Despu\u00e9s de presentarnos a nuestro anfitri\u00f3n y almorzar con la familia, decid\u00ed explorar el pueblo. Al pasar por delante de las puertas abiertas de un bungalow cercano, reconoc\u00ed a uno de los hijos de nuestro anfitri\u00f3n que parec\u00eda estar pintando algo en el suelo. Al acercarme un poco m\u00e1s, me di cuenta de que era una pintura de Kali Devi de tama\u00f1o mayor al natural. La imagen estaba magn\u00edficamente dibujada y los colores eran deslumbrantes. Le deb\u00eda haber llevado horas. Lo observ\u00e9 durante uno o dos minutos, y luego segu\u00ed mi camino por el pueblo, bajo la sombra de los cocoteros.\u00a0<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Una media hora m\u00e1s tarde, cuando volv\u00eda a nuestra casa de acogida, el sonido de los c\u00e1nticos en s\u00e1nscrito y el ta\u00f1ido de las campanas de la puja llamaron mi atenci\u00f3n. Me encanta escuchar los shlokas s\u00e1nscritos y los sonidos que acompa\u00f1an a las pujas indias, as\u00ed que dej\u00e9 que mis o\u00eddos me guiaran hasta el bungalow por el que hab\u00eda pasado antes. La pintura de Kali Devi estaba terminada y un sacerdote sosten\u00eda ahora una l\u00e1mpara y algo de incienso mientras realizaba una puja de ofrenda. Me sent\u00e9 tranquilamente a observar hasta que la puja termin\u00f3 y borraron la pintura. M\u00e1s tarde me contaron que la familia de nuestro anfitri\u00f3n hab\u00eda realizado este ritual a diario durante varias generaciones, y que nunca se hab\u00edan perdido un d\u00eda.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Aquella noche, tumbado en un duro lecho de cocoteros, o\u00ed el repiqueteo de grandes gotas de lluvia que ca\u00edan sobre los plataneros y los cocoteros. Mientras escuchaba, inhal\u00e9 el aroma a tierra mojada mientras la lluvia empapaba la tierra, y pens\u00e9: \u00abEl mundo deber\u00eda pagar a la India para que se quedara como est\u00e1, para demostrar a las generaciones futuras que hay otra forma de vivir\u00bb.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente nos levantamos mucho antes del amanecer para acudir a nuestra cita en la fundici\u00f3n. Cuando llegamos, el equipo de artesanos ya estaba trabajando, la mayor\u00eda de ellos casi desnudos, con sus mundus[<a id=\"_ftnref7\" href=\"#_ftn7\">7]<\/a> recogidos en la cintura. Bajo un techo casi al descubierto con pilares, iluminado por una mezcla de molestas barras de ne\u00f3n y antiguas l\u00e1mparas de aceite colgantes (que codici\u00e9 al instante), hab\u00eda grupos de moldes y estatuas en distintas fases de fabricaci\u00f3n. Algunas de las figuras estaban reci\u00e9n sacadas de sus moldes, otras estaban a medio terminar y algunas solo necesitaban ser pulidas. Un hombre carism\u00e1tico de unos setenta a\u00f1os, que desprend\u00eda una terrible autoridad, estaba evidentemente a cargo de toda la operaci\u00f3n: todo el equipo le tem\u00eda. Era el maestro escultor. Como no hablaba ni hindi ni ingl\u00e9s, encontramos un intermediario que entend\u00eda ambos idiomas y pudo traducir todo lo que dec\u00edamos al tamil.\u00a0<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Aunque en aquel momento no ten\u00eda ni idea de qu\u00e9 estaba ocurriendo<a id=\"_ftnref8\" href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>, m\u00e1s tarde me dijeron que el maestro escultor hab\u00eda esculpido una estatua de cera de Saraswati de la que se hab\u00eda sacado un molde. Aquella ma\u00f1ana, el molde hab\u00eda sido enterrado en la tierra, dejando un hueco para que se vertiera el metal fundido, y se hab\u00edan dispuesto guirnaldas de flores a su alrededor.\u00a0<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El maestro escultor me indic\u00f3 que me sentara junto al hoyo mientras empezaba a entonar shlokas en s\u00e1nscrito, deteni\u00e9ndose solo para gritarle a sus j\u00f3venes ayudantes vestidos con mundis. De vez en cuando, cerraba los ojos en se\u00f1al de oraci\u00f3n durante lo que parec\u00eda un largo rato. Solo entonces me di cuenta de que este hombre no se limitaba a dirigir un negocio. Para \u00e9l, hacer estatuas de deidades era algo m\u00e1s que un medio de vida, y un asunto mucho m\u00e1s importante que simplemente mantener vivo el m\u00e9todo de cera perdida de crear estatuas de bronce. Para \u00e9l, su arte era su camino espiritual, su pr\u00e1ctica espiritual.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Cuando termin\u00f3 el ritual, el sol ya hab\u00eda salido, y sus rayos se filtraban a trav\u00e9s de las hojas de coco y de pl\u00e1tano mientras los patrones de verdes y de naranjas brillantes jugaban a nuestro alrededor. El resultado del ritual fue desordenado y hermoso.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Me qued\u00e9 con la impresi\u00f3n de que el proceso de fabricaci\u00f3n de estatuas de estilo Chola no hab\u00eda cambiado mucho a lo largo de los siglos. Las figuras producidas por esta fundici\u00f3n del sur de la India, del siglo XXI, se hac\u00edan usando exactamente las mismas t\u00e9cnicas que se empleaban hace mil a\u00f1os para fabricar los famosos bronces de Chola que ahora llenan los museos del mundo. Por un momento, fue como si todos los antiguos artistas y artesanos de estatuas de bronce del sur de la India estuvieran all\u00ed con nosotros.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Y eso fue todo.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El maestro escultor me dijo que la estatua tardar\u00eda unos meses en estar terminada y que tendr\u00eda que ser paciente. Le di las gracias y le pregunt\u00e9 si pod\u00eda echar un vistazo al taller por si encontraba algunas estatuas m\u00e1s peque\u00f1as para regalar a amigos. \u00bfUn peque\u00f1o Ganesh quiz\u00e1s? Y a\u00f1ad\u00ed, con los ojos fijos en las gloriosas l\u00e1mparas de aceite que colgaban, si tal vez el maestro escultor me vender\u00eda algunas de sus l\u00e1mparas.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Despu\u00e9s de llegar a un acuerdo por dos l\u00e1mparas, me pase\u00e9 por el taller. En medio de todo el polvo y el caos, alcanc\u00e9 a ver una imagen de Nataraja, Shiva danzante, el Se\u00f1or de la Danza, y al instante supe que era especial, un sentimiento que los budistas dir\u00edan que surge de mi conexi\u00f3n con esta deidad. No pod\u00eda apartar los ojos de \u00e9l.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:verse -->\n<pre class=\"wp-block-verse\">Lleva un pendiente de mujer en una oreja; \nmontado sobre su toro, \ncoronado con la luna creciente blanca y pura, \nsu cuerpo embadurnado de cenizas de la hoguera, \nes el ladr\u00f3n que me rob\u00f3 el coraz\u00f3n.<a id=\"_ftnref9\" href=\"#_ftn9\">[9]<\/a><\/pre>\n<!-- \/wp:verse -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Ni siquiera se me pas\u00f3 por la cabeza negociar el precio de esta magn\u00edfica deidad. Pero al ver que me interesaba esta imagen, mis amigos y asistentes empezaron a negociar con el maestro escultor. Para sorpresa de todos, declar\u00f3 con tranquilidad que la estatua no estaba en venta. \u00abHe hecho este Nataraja para m\u00ed\u00bb, dijo. As\u00ed que mis amigos cambiaron de t\u00e1ctica y le rogaron que nos vendiera la estatua a cualquier precio. Mientras tanto, yo miraba a Nataraja.\u00a0<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Cuando por fin apart\u00e9 los ojos de la imagen, me volv\u00ed para mirar al maestro escultor. Tal vez mi entusiasmo por Nataraja despert\u00f3 la compasi\u00f3n del escultor porque, por primera vez desde que llegamos, me sonri\u00f3. Un momento despu\u00e9s, acept\u00f3 venderme la estatua. En ese momento podr\u00eda haber aprovechado mi entusiasmo y pedir una suma exorbitante, pero no lo hizo. Se limit\u00f3 a decir su precio habitual. As\u00ed es la dignidad y la integridad de un verdadero artista y un devoto.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Shiva tambi\u00e9n es conocido como Mahadeva y, en la tradici\u00f3n tibetana, Mahadeva es un protector del Budadharma. Muchos sutras incluyen a Shiva entre los que escucharon las ense\u00f1anzas del Buda hace 2.500 a\u00f1os, por lo que podemos pensar en \u00e9l como nuestro hermano del Dharma.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Varios miembros de mi familia son muy aficionados a Mahadeva y hacen todo lo posible por conocerlo mejor. Como siempre en el hipnotizante mundo del Tantra, uno es todo y todo es uno, lo malo es bueno y lo bueno es malo, el amo es el esclavo y el esclavo es el amo. As\u00ed como Mahadeva puede encontrarse en la sede del poderoso Vajrakumara, tambi\u00e9n puede verse como Avalokiteshvara. En Chim\u00e9 Phagme Nyingtik, una de las m\u00e1s c\u00e9lebres del tesoro de ense\u00f1anzas de Jamyang Khyentse Wangpo, la deidad principal es Arya Tara y su consorte no es otro que Nataraja.\u00a0<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Se cuentan muchas historias fascinantes sobre las travesuras de Shiva y sobre su gran poder y compasi\u00f3n. En especial intrigantes son las historias sobre por qu\u00e9, c\u00f3mo y cu\u00e1ndo \u00e9l, como Nataraja (traducido vagamente como el Se\u00f1or de la Danza) bail\u00f3 su interminable danza. \u00c9sta es una de esas f\u00e1bulas:<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:verse -->\n<pre class=\"wp-block-verse\">Hoy, Se\u00f1or, concede mi deseo \r\nToma la forma de un bailar\u00edn, \r\ny mu\u00e9strame tu danza. \r<\/pre>\n<!-- \/wp:verse -->\n\n<!-- wp:verse -->\n<pre class=\"wp-block-verse\">\u00a1No sabes lo que est\u00e1s pidiendo! \r\nHabr\u00e1 problemas. No me pidas que baile. \r<\/pre>\n<!-- \/wp:verse -->\n\n<!-- wp:verse -->\n<pre class=\"wp-block-verse\">Si bailo \r\nGotas de n\u00e9ctar se derramar\u00e1n de la luna en mi frente \r\nY la piel de tigre que llevo puesta cobrar\u00e1 vida. \r\nEse tigre Te asustar\u00e1. \r<\/pre>\n<!-- \/wp:verse -->\n\n<!-- wp:verse -->\n<pre class=\"wp-block-verse\">Si bailo \nLas serpientes que son mis adornos se desenredar\u00e1n de sus lugares \nY se deslizar\u00e1n por el suelo \nEntonces atacar\u00e1n al pavo real mascota de tu hijo. \n\nSi bailo \nEl Ganges en mi cabello se derramar\u00e1 por el suelo \nSe convertir\u00e1 en un arroyo de mil cabezas. \n\u00bfQui\u00e9n puede juntarlo de nuevo? \n\nSi bailo \r\nTodos los campos de cremaci\u00f3n cobrar\u00e1n vida \r\nLos esqueletos comenzar\u00e1n su baile. \r\nY eso te asustar\u00e1 Gauri. \r<\/pre>\n<!-- \/wp:verse -->\n\n<!-- wp:verse -->\n<pre class=\"wp-block-verse\">Aun as\u00ed, por amor a todos los seres, \r\ny para conceder tu deseo, \r\nBailar\u00e9. \r<\/pre>\n<!-- \/wp:verse -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Hoy en d\u00eda, Saraswati se encuentra en mi jard\u00edn, rodeada de flores, insectos y una infinidad de p\u00e1jaros subtropicales del Himalaya con y sin nombre, y Nataraja est\u00e1 en el patio interior de mi casa. En algunos templos antiguos de la India se realizan elaborados rituales para estas estatuas, que incluyen rituales para despertar a la deidad, para ofrecerle abluciones matutinas, para ofrecerle cada comida, y rituales nocturnos para ofrecerle danza y m\u00fasica. Aunque solo puedo hacer oraciones de aspiraci\u00f3n para que, en innumerables vidas, pueda seguir el ejemplo de estos templos, intento asegurarme de que cada d\u00eda se hagan al menos una o dos ofrendas rituales a ambas im\u00e1genes.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":2882,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img src=\"https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SARASWATI_6239-1024x575.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2882\"\/><figcaption>Saraswati en el jard\u00edn de Khyentse Rinpoche. Foto de Tejal Shah.<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Bir es especialmente h\u00famedo durante la estaci\u00f3n de los monzones y, hace unos a\u00f1os, mis asistentes se alarmaron mucho al descubrir que dos serpientes muy grandes y venenosas viv\u00edan en mi casa y en sus alrededores. Un ej\u00e9rcito de monjes butaneses, tibetanos y de asistentes invadieron mi casa blandiendo palos, con la intenci\u00f3n de acorralar a las serpientes, encerrarlas en un saco y luego liberarlas en alg\u00fan lugar lejos del Labrang. Su argumento era que las serpientes venenosas son peligrosas y que ten\u00edan que pensar no solo en mi seguridad, sino en la de todos los que viv\u00edan y trabajaban cerca.\u00a0<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Las cuatro mujeres indias de la zona que cuidan mi santuario, limpian mis habitaciones y arreglan mi jard\u00edn estaban totalmente desconcertadas por todo el alboroto. \u00ab\u00a1Pero siempre habr\u00e1 serpientes en casa de guru-ji! \u00a1Por supuesto! \u00bfD\u00f3nde m\u00e1s podr\u00edan vivir? Es el lugar perfecto para las serpientes, aunque solo sea porque Nataraja, el Se\u00f1or de la Danza, est\u00e1 ah\u00ed mismo, en el patio\u00bb. Para ellas, era obvio que las serpientes \u2014que con la misma facilidad pod\u00edan ser vistas como deidades o como adornos que llevaban las deidades\u2014 sab\u00edan precisamente d\u00f3nde deb\u00edan vivir. Al igual que el pendiente de una mujer pertenece a su oreja, el hogar de una serpiente est\u00e1 con el Se\u00f1or de la Danza. Para ellas, la estatua de Nataraja no es simplemente un s\u00edmbolo del dios Shiva, sino que es Shiva y debe ser tratada como se tratar\u00eda al propio Shiva. Hay que servirle la comida que le gusta, ofrecerle la oportunidad de disfrutar de la m\u00fasica y la danza que le gustan, y debe vivir en una casa limpia y ser bien atendido.\u00a0<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Me sent\u00ed avergonzado. Estas mujeres se relacionaron instintivamente con mis estatuas del mismo modo que los practicantes de tantra se deben relacionar con las im\u00e1genes t\u00e1ntricas. Las estatuas sagradas no son meras obras de arte, ni meros s\u00edmbolos o recordatorios de lo divino. La propia estatua, el metal o la piedra que se ha utilizado para hacerla, su altura y su peso, su brillo, incluso el espacio que habita \u2014por tanto, toda la casa y m\u00e1s all\u00e1\u2014 son la deidad.\u00a0<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Totalmente avergonzado, les dije en voz baja a los monjes que se fueran. Y eso fue todo.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":2874,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img src=\"https:\/\/mugwortborn.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/SHIVA_6085-1-1024x573.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2874\"\/><figcaption>Nataraja en el patio de la casa de Khyentse Rinpoche.<br>Ambas fotos de Nataraja son de Tejal Shah.<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:separator {\"opacity\":\"css\"} -->\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n<!-- \/wp:separator -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> La colonia tibetana que se encuentra a 5 o 6 kil\u00f3metros al norte del Fuerte Rojo.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><a id=\"_ftn2\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Pa\u00f1cadh\u0101tu (sct.), la aleaci\u00f3n prescrita en los <em>Shilpa Shastras <\/em>para la fabricaci\u00f3n de im\u00e1genes sagradas que tiene aproximadamente un 90% de cobre, un 10% de esta\u00f1o m\u00e1s oro, plata y zinc.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><a id=\"_ftn3\" href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Mi maestro, que gobierna Accirupakkam, muestra dos formas, habiendo tomado como mitad de s\u00ed mismo a la suave muchacha de cintura peque\u00f1a como un rayo. Tiene el pelo enmara\u00f1ado como una masa de oro, en su cuerpo el color de coral marino se mezcla con el tono del fuego, y en la extensi\u00f3n enmarcada por unos hombros como monta\u00f1as gemelas lleva el blanco hilo sagrado y la rica ceniza. 8. Appar IV.8.10<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><a id=\"_ftn4\" href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Estas descripciones fueron utilizadas originalmente por los poetas para describir a Uma, la consorte de Shiva, pero podr\u00edan aplicarse con la misma facilidad a una estatua Chola de Saraswati.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><a id=\"_ftn5\" href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> Extra\u00eddo del <em>Vajracchedik\u0101<\/em>, el <em>Sutra del Cortador de diamantes.<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><a id=\"_ftn6\" href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> El \"Rangoli\" es un estilo de arte indio. Se crean patrones en el suelo o en una mesa utilizando, por ejemplo, piedra caliza en polvo, ocre rojo, harina de arroz seca, arena de colores, polvo de cuarzo, p\u00e9talos de flores y piedras de colores. El Rangoli se usa para \"iluminar\" o dar la bienvenida a los dioses hind\u00faes al hogar.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><a id=\"_ftn7\" href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> El \"Mundu\" es un trozo largo de tela que los hombres del Tamil Nadu llevan enrollado en la cintura.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><a id=\"_ftn8\" href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> Para los interesados en el proceso de fundici\u00f3n de bronce a la cera perdida, el siguiente v\u00eddeo corto nos lleva a trav\u00e9s de los pasos. <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=-IJoFq7Hk2s&amp;t=42s\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=-IJoFq7Hk2s&amp;t=42s<\/a>.\u00a0<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><a id=\"_ftn9\" href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> Sambandar, Himno 1, Verso 1. Traducci\u00f3n deIndira Peterson, <em>Poems to Shiva: the Hymns of the Tamil Saints <\/em>(Princeton, NJ: Princeton University Press, 1989), p. 270f.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"project_category":[32],"project_tag":[],"class_list":["post-2935","project","type-project","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","project_category-episodes-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mugwortborn.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/project\/2935","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/mugwortborn.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/project"}],"about":[{"href":"https:\/\/mugwortborn.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/project"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mugwortborn.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mugwortborn.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2935"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/mugwortborn.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/project\/2935\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mugwortborn.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2840"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mugwortborn.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2935"}],"wp:term":[{"taxonomy":"project_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mugwortborn.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/project_category?post=2935"},{"taxonomy":"project_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mugwortborn.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/project_tag?post=2935"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}